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La prevención no tiene edad
Autora: Dra. Mildren del Sueldo

La enfermedad cardiovascular no distingue sexo
Así como las mujeres deben prepararse para enfrentar la menopausia, también deben estar prevenidas -en esta etapa- para combatir los factores de riesgo nocivos que pueden acelerar la enfermedad cardiovascular.

Hace unos cuantos años atrás se pensaba a la enfermedad cardiovascular como un problema de los hombres y que no afectaba a las mujeres. Con el tiempo, y el avance de las investigaciones científico-médicas, se pudo conocer el impacto que tenía y -de este modo- tratar de explicar el porqué de algunos comportamientos diferentes –en varones y mujeres- y el efecto que produce sobre nuestras vidas.

Por desconocimiento, no se toma en cuenta la causa número uno –que más decesos provoca- en la mayoría de los países desarrollados: “la enfermedad cardiovascular”

La percepción que se tiene hoy día sobre ciertas enfermedades lleva a pensar en sintomatologías y terapéuticas conocidas, como en el cáncer de mama. Pero por desconocimiento, no se toma en cuenta la causa número uno –que más decesos provoca- en la mayoría de los países desarrollados: “la enfermedad cardiovascular”.
En Argentina las muertes por enfermedad cardiovascular (ECV) casi doblan a las producidas por cáncer: cada tres mujeres una morirá por ECV, comparado con una de cada 25 afectadas por cáncer de mama.
Si pensamos que la expectativa de vida actual de la mujer es de 80 años, esto significa que está más expuesta al desarrollo de enfermedades. Además, no se ha modificado el momento en que la mujer deja de menstruar, cuando decrece la protección de las hormonas femeninas y, sin esta protección, llega a pasar más de un tercio de su vida.
¿Esto qué significa?. Que mientras la mujer es fértil, regularmente cada 28 días libera un óvulo para su eventual fecundación. La biología la protege a través de sus hormonas naturales (estrógeno) las que retardan los depósitos de colesterol (grasa) arterial.
Pero desde la perimenopausia (periodo que se extiende desde un año antes, hasta uno después de la última menstruación) y especialmente desde la menopausia y hasta los 60/65 años, quedan desprotegidas de ese “paraguas protector” que representan sus estrógenos. A partir de este momento aparecen múltiples factores que por sus consecuencias posteriores se los denomina factores de riesgo para: la enfermedad ateroesclerótica coronaria.
Recordemos los más frecuentes: hipertensión arterial, aumento del colesterol total y del “malo” (LDL), reducción del colesterol “bueno” (HDL), sobrepeso y obesidad, diabetes, sedentarismo, y frecuentes cambios nocivos en la esfera emocional (como depresión); todos éstos eventualmente potenciados si la mujer tiene el hábito de fumar.
En un periodo relativamente breve desde los 50 a los 65 años, mientras la mujer acude al ginecólogo por las clásicas “molestias” de esta etapa (tufaradas, insomnio, etc.), una enfermedad se va instalando silenciosamente en el espesor de las paredes de sus vasos arteriales -que va a poner en peligro su vida-.
A los 10 ó 15 años de su última menstruación, debutan clínicamente como: angina de pecho, infarto de miocardio, muerte súbita, necesidad de revascularización (by-pass y/o angioplastia), insuficiencia cardiaca o un accidente cerebro-vascular.

 
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Podemos decir entonces que “la prevención cardiovascular no puede estar ausente en la agenda femenina”

Otro hecho de relevancia es la carga de actividades de la mujer en los últimos años. Estos cambios en el comportamiento y en la forma de vida han acarreado nuevas obligaciones. En este sentido, existe la preocupación de que al involucrarse en múltiples roles y al asumir más responsabilidades se resiente su salud física.
Podemos decir entonces que “la prevención cardiovascular no puede estar ausente en la agenda femenina”. La mujer, tal como acude periódicamente al ginecólogo para realizarse mamografías y Papanicolau de control, debe también recurrir a su clínico o cardiólogo para que controle y corrija -de ser necesario- los factores de riesgo antes mencionados.

Dra. Mildren del Sueldo

  • Presidente Comité de Enfermedad Vascular en la mujer Adulta de FAC
  • Coordinadora Programa Corazón sano de la Ciudad de Villa maría
  • Jefa de Unidad Coronaria de la Clínica de especialidades de Villa María
  • Directora de la Carrera de Posgrado de Medicina interna de la Universidad
    Nacional de Córdoba
 
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