INICIO
CONSEJOS SALUDABLES
AGENDA
NOTICIAS Y FOTOS
PRENSA
INSTITUCIONES RELACIONADAS
DESCARGAS
CONTACTO

 


Organizan
Coordinación regional
EDICIONES 2010/11/12/13
 
► 01
◄ VOLVER

Construyamos una vida de hábitos saludables
Autor: Dr. Ricardo Lopez Santi

¿Por qué debemos cambiar?
Pocas veces pensamos que podemos asumir el cambio. No sólo se trata de alcanzar una actitud positiva, sino de resolver la expectativa, conseguir beneficios y mantenerlos. Es un buen punto de partida para ir más allá: construir una vida de hábitos saludables.

Sabemos que todo cambio implica superar las resistencias que construimos, muchas veces sin saber cuáles son los motivos. Si bien se trata de una reacción habitual ante lo nuevo, no debería serlo si la meta es construir para nosotros una vida más saludable.
Tratemos de responder a los beneficios que traen aparejados ciertos cambios y de construir hábitos de vida saludables.

Muchas comunidades del mundo que comprendieron el mensaje pudieron reducir la incidencia de diferentes tipos de enfermedades

En base a un primer cuestionamiento: ¿por qué tenemos que cambiar? Consideramos que podemos reconocer en el campo científico-médico investigaciones (1) que demuestran los aspectos positivos de comer bien, hacer actividad física y evitar los ambientes contaminados, en especial por el humo de tabaco. Muchas comunidades del mundo que comprendieron el mensaje pudieron reducir la incidencia de diferentes tipos de enfermedades.
¿A qué llamamos hábito de vida saludable? Nos referimos a un hecho que se repite regularmente. Por ejemplo: si caminamos treinta cuadras ocasionalmente, o caminábamos varios kilómetros hace años, no podemos afirmar que tengamos el hábito de la actividad física. Porque siempre que utilicemos este término estaremos haciendo referencia a una actividad que se repite con frecuencia en la semana.

 
< VOLVER

Cuando remarcamos que el hábito es saludable la acción ha de producir en nuestro organismo un efecto positivo al ayudarnos a prevenir enfermedades y fortalecer nuestra salud

Cuando remarcamos que el hábito es saludable la acción ha de producir en nuestro organismo un efecto positivo al ayudarnos a prevenir enfermedades y fortalecer nuestra salud.
Si conocemos la existencia de comunidades en el mundo que ya han introducido profundos cambios en su estilo de vida con resultados que dan cuenta de expectativas de vida 5 o 6 años mayor que la nuestra, ¿por qué cuesta tanto adoptarlos y sobre todo sostenerlos?
La pregunta tiene dos respuestas. La primera radica en la falta de información sobre los aspectos que hacen a la prevención. La segunda tiene que ver con el manejo de la frustración ante cualquier proceso de cambio. El cambio de hábitos conlleva mejorar la calidad de vida pero no hay nada inmediato ni definitivo y esto puede desalentar. Lo importante es trabajar sobre la base de la flexibilidad, incorporando paulatinamente pequeños cambios que nos permitan ir ganando confianza para incorporar nuevos hábitos. Donde lo prioritario es involucrarse y no estar pendientes de los resultados. Si cambiamos hábitos nocivos por saludables es indudable que los frutos llegarán y se traducirán en una mejor calidad de vida.

1 ++++ Se puede señalar que para el año 2020 los países desarrollados alcanzarán una expectativa de crecimiento de muerte cardiovascular en las mujeres del 29 %, y en hombres del 49 %; mientras que en América Latina el crecimiento de enfermedad cardiovascular en mujeres –igual período- será del 144 % y del 148 % para los hombres. En Murray y Lopez. “La carga global de la enfermedad”. Organización Mundial de la Salud, 1996.

2 ++++ En el año 2002 la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el número de fallecimientos y discapacidades, debido a cardiopatías y accidentes cerebrovasculares, que juntos ocasionan la muerte de más de 12 millones de personas anualmente en todo el mundo, puede decrecer en más del 50 %.Esto sería posible, mediante una combinación de esfuerzos nacionales sencillos, costoeficaces y medidas individuales encaminados a reducir los principales factores de riesgo: la hipertensión, la hipercolesterolemia, la obesidad y el hábito de fumar.

Dr. Ricardo López Santi
Médico Cardiólogo

  • Presidente de Campaña
  • Director de PROCORDIS, Programa de Control
    de Enfermedades Cardiovascularesde FBA
  • Secretario de Planeamiento y Desarrollo en Gestión de la FAC
  • Ex Presidente de Comité de Epidemiología de la FAC
 
© Copyright 2007 / 2011 - FBA + FAC | Todos los derechos reservados | Optimizado en 1024 x 768 px | Diseño: www.naranhaus.com | República Argentina